miércoles, 30 de noviembre de 2011

Misery


NO SABEMOS SER FELICES.




Cuesta darte cuenta de que ya no es como antes, que el mundo ya no conspira para que las cosas te salgan bien. Sí, así es la realidad. Dejarás de ser el niño de papá, empezaras a pasarlo mal y a descubrir la falsedad de aquellos que te rodean y que no te saben apreciar. ¿Dónde estás, existes? Le harás miles de preguntas a Dios, aunque antes ni siquiera creyeras en él, te aferraras para amordazar tu dolor. Sabe amargo, lo sé. No es veneno, ni destino, es un mecanismo de madurez. Maduramos con los daños, no con los años. Yo sé que aunque digan que después de la tormenta viene la calma las cosas nunca cambian, es un circulo vicioso que ha formado el universo, estamos destinados a sufrir, la felicidad sólo es ese periodo entre putada y putada que te da la vida para que no te vuelvas loco... Pero puedes ser feliz si quieres,  porque querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero recuerda que quien todo lo quiere todo lo pierde, y es más fácil llorar que reír, el corazón es frágil y de hierro al final sólo quedará tu sonrisa.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Teenagers

        

Es el momento de equivocarnos.
Yo soy de los que creen en el destino y que las cosas ocurren por algún motivo. Ahora mismo, estoy viviendo una época fugaz, una época ajetreada donde no paran de ocurrirme cosas, tanto buenas como malas, al igual que os estará ocurriendo a muchos de vosotros. Esa época se llama "adolescencia".
Nuestras hormonas se alteran, podemos irnos de clase llorando un día y al otro entrar con una sonrisa enorme en la cara, somos extremadamente bipolares y nos enamoras una y otra vez de personas estúpidas que no nos convienen, aunque no nos importa. Empezamos a hacerle más caso al corazón que a la razón, y no nos importa nada más que disfrutar del momento, aunque estemos sembrando nuestro futuro. Discutimos con nuestros padres y con nuestros amigos, volamos del nido y comenzamos a crear una familia en la calle, un grupito de amigos con los cuales nos sintamos identificados y con los que nos lo pasamos bien. 
Tomamos decisiones, casi siempre equivocadas, sí. Elegimos con quien estar, con quien ir, a quien hacer caso y a quien no, equivocándonos así continuamente, sin más. Pero no importa, vamos a rachas, somos como un semáforo que cambia cada "X" tiempo, no importa que hoy nos partan el corazón, dentro de una semana estaremos bien, porque si una cosa tenemos clara los adolescentes esque no nos gusta el sufrimiento.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Say goodye.

Al igual que el queso y las serpientes,
las despedidas tampoco me gustan.



Desde que nacemos nos inculcan que los amores, los amigos y las grandes experiencias marcaran etapas, como si hablásemos de episodios en nuestra vida, que es la historia más interesante jamás narrada. 
Yo si algo he aprendido durante toda mi vida es que, las despedidas también los hacen, a mi por lo menos. Ser sinceros, ¿ha sido fácil para vosotros despediros en alguna ocasión de vuestras personas querida? ¿Cómo os sentiríais si no fueseis a ver nunca más a una persona que queréis? Eso es lo que todos pensamos en los entierros, en las despedidas y en otras ocasiones... Sin embargo, cuando estamos discutiendo con alguien, cuando le decimos a alguien "ojalá no te hubiera conocido" no pensamos en ello, en lo que significa esa persona para nosotros... 
A pesar de que no me gustan las despedidas, creo que todos tenemos derecho a una en alguna ocasión que la corresponde. A mi hay muchas veces que me gustaría haberme despedido de todas aquellas personas que hoy ya no están en mi vida, aunque si en mi corazón.

martes, 22 de noviembre de 2011

People.

Millones y millones de personas,
cientos de historias diferentes.


Si algo he aprendido a lo largo de mi vida es que, por suerte o por desgracia no hay dos personas iguales, ni nunca las habrá, cada persona tiene sus virtudes y sus defectos, eso es una de las cosas que tan complicadas hacen las relaciones, ya que no nos puede gustar completamente todo de una persona.
Las personas son bastante complicadas, desde que nacemos aprendemos de nuestro alrededor, y desde mi punto de vista yo creo que cada persona ya nace con una forma de ser, de la cuál le va a costar mucho librarse. Hay personas que son violentas por naturaleza, otras que son mentirosas o inocentes por este mismo motivo. 
Durante mis menos de dos décadas de vida, he conocido a todo tipo de personas... Personas mentirosas, especiales, sucias, maniáticas, falsas, risueñas, enfadicas, pasotas, etc., sobretodo personas falsas. Si algo está claro esque todos, absolutamente TODOS somos un poco falsos en algún momento de nuestra vida, todos tenemos amigos y hay cosas suyas que no nos gustan, y aunque sean tus mejores amigos no tienes porque adorar todo lo que hacen, soy de los que creen que es más fácil tener amigos diferentes a ti que iguales, y la vida se ha encargado de demostrármelo. 
¿Nunca os habéis parado a pensar, cuando vais en el metro o por la calle, como serán las demás personas? Yo sí, me encanta hacerlo. Intentar adivinar cuales serán sus miedos, sus inseguridades y sus sueños... Aunque algo está claro, las apariencias engañan, quién diría que esa niña risueña y amigable es jodidamente falsa, o que aquél muchacho tan atractivo es un chico violento que golpea a sus padres. Las personas casi nunca son lo que parecen, y eso deja sitio al dolor cuando te encuentras con las verdaderas caras de aquellos a quién quieres. ¿Os imagináis si pudiésemos saber, nada más ver una persona todo lo que piensa con plena exactitud? Yo creo que no me gustaría, me encanta vivir y eso incluye conocer a las personas a fondo y decepcionarse con el resultado, aunque resulte amargo.

Leyenda urbana.

Buenas tardes.
Hoy no voy a dar mi opinión, hoy os
voy a contar una historia de un joven
que tuvo que luchar contra si mismo.


Como la inspiración, él siempre llegaba tarde. Diferente a los demás, extraño de todos nunca fue un chaval de muchos amigos. Triste de él de todo lo que tuvo que aguantar y lo mal que siempre lo pasó. Pobrecito mío, él, que no eligió ser diferente y tuvo que aceptar-lo sin saber que los demás lo harían, que tuvo que luchar contra si mismo y contra la persona que los demás querían que fuera. ¿Qué pasó? Desapareció el miedo, ese niño descubrió que no había nada que temer, que sólo él podría ser feliz siendo tal y como había nacido, con sus virtudes y sus defectos, por mucho que los demás lo odiasen por ello. 
Tuvo suerte, la gente lo aceptó y vivió muy feliz, entonces entendió que su miedo era inútil, porque cuando eres tu mismo y estás seguro de ello no hay nada que temer.
¿Sabéis porque me gusta tanto esta historia y la conozcó tanto? Porque Él, lleva mi nombre y apellidos.




lunes, 21 de noviembre de 2011

Igualdad.

Soy de los que creen que el amor
no entiende de sexos
ni de edades.


Seamos sinceros por favor, ¿Cuántos de vosotros, si vierais esto en vuestro instituto o en vuestra calle no os extrañaríais y os giraríais para mirar? Se que muchos vais a decir que no, pero a mi no me engañeis, os extrañaríais y os giraríais, yo si lo viera en mi instituto también lo haría. ¿Por qué? Por que por muchos homosexuales que hayan, aun no es algo que veamos del todo normal(y ahora menos, que ha ganado el Partido Popular y va a quitar todo lo que lo normalizaba), que a todos nos extrañaría mucho, si una prima dijese que es lesbiana en una comida familiar, o ir a la boda de tu hermano con otro hombre. Lo vemos normal, pero no del todo. No sé si me entendéis... Desde pequeños, nos inculcan a que las chicas tienen que estar con chicos y viceversa. ¿Por qué? Osea, no pasaría nada tampoco si les diéramos a elegir, si no mirásemos raro ni pensáramos mal de un niño que juega con barbies, o una niña a la que le encanta el fútbol, por que alomejor aunque hagan eso no van a ser de mayor ni maricas ni marimachos, como muchos dirían. 
Otra cosa que me jode mucho es que te agobien para que lo digas, si no lo dicen no es porque no estén preparados, sino porque creen que los demás no están preparados(cosa que muchas veces, es cierto). También creen que, nos jode que nos llamen "maricón" o "bollera", no sé, a mi no me jode que lo hagan, ni a amig@s mí@s tampoco, es lo que somos al fin y al cabo. Otra cosa en cambio que si me jode, son los que consideran que la homosexualidad es una enfermedad, una enfermedad contagiosa en cuando deberíamos ya saber a estas alturas de la sociedad y con todo lo que hemos vivido y lo modernos que deberíamos de ser que sólo es un gusto más, un gusto igual que respetable que cualquier otro... Y no es vicio, sí, habrá viciosos igual que viciosos heterosexuales, pero en la mayoría de casos es amor, un amor tan grande que muchos de los que no lo entendáis probablemente no habréis vivido nunca ni lo vivires por el simple hecho de que, si sois tan egoístas para pensar que el amor de dos personas(que sean del mismo sexo) es una enfermedad o un vicio, dudo mucho que os podéis enamorar de alguien de vuestro mismo sexo ya que, probablemente sea un sentimiento demasiado complicado para vuestra cabeza incapaz de entender la homosexualidad.
Porque yo no tengo nada en contra de nadie, no opino que ninguna sexualidad es mejor que otra, pero me gustaría poder besarme con la persona que quiero en mitad de mucha gente y que no se giraran todos como si fuera algo malo, como mucho que se giraran porque son gente cotilla, y ir cogidos de la mano por la calle sin que me miren mal, porque aunque no me importe lo que piense la gente, no me gustaría que si tuviera un hermano o una hermana o incluso un hijo homosexual al que si le importase lo que piensen los demás lo pasará mal por culpa de la gente que no entiende que el amor es mucho más que encontrar una persona con la que crear descendencia, el amor es mucho más fuerte, algo tan fuerte que no entiende de sexo, color ni edad.



"Mo Cuishle"

Hola a todos.
Siento no haber escrito estas semanas.


Hace unos días volví a ver una película que vi hará unos tres años y me encantó: "Million Dollar Baby"... ¿La habéis visto? Va de una chica de unos 30 años que cumple su sueño de ser boxeadora y se hace muy famosa, sacando así a su familia de la pobreza, cosa que no es agradecida por estos. Tras unos sucesos trágicos está se da cuenta de que la única persona que la quiere y está ahí es su entrenador, el cuál le puso el apodo durante una gira en Europa de "Mo Cuishle", que significa "Mi amor, mi sangre"...
Esta película me hizo reflexionar en su momento, y me ha hecho hacerlo ahora. 
¿Y si no cumplo mis sueños? ¿Y si muero sin haber hecho todo aquello que siempre soñé? Odio pensar eso, los sueños, las ilusiones son el motor de nuestros futuros... Todos tenemos sueños, muchos sueños, y yo no pienso renunciar a ninguno de los míos. 
Lo que nos tenemos que preguntar, lo que tenemos que tener claro en todo momento es quién está a nuestro lado por que nos quiere y nos aprecia, y quién solamente está por interés. Si algo está claro esque el mundo está lleno de personas falsas, de personas hipócritas que sólo nos harán daño, y nos impedirán cumplir nuestros sueños. Sólo aquellos que nos aprecien de verdad nos ayudarán a cumplirlos, aunque ni siquiera estén de acuerdo.